Cuenta una antigua historia china que el hijo de un pobre campesino enfermó y el hombre decidió vender su burro para comprar las medicinas. Un anciano sabio le compró el burro por 100 peng, y luego de pagarle le dijo que recogería el animal al día siguiente.

El campesino fue corriendo a comprar las medicinas, pero al otro día, vio con espanto que el burro había muerto durante la noche.

– Apreciado amigo, lamento decirle que el burro ha muerto y no puedo devolverle su dinero porque ya lo he gastado- explicó angustiado – pero trabajaré su campo el tiempo que haga falta para pagar mi deuda.

El anciano, luego de meditar un poco le dijo.
– No te preocupes, me llevaré el burro.
– ¿Y qué hará con él? preguntó intrigado el campesino.
– Sacarle provecho- dijo el hombre.

Unos días más tarde, ambos volvieron a encontrarse.
– ¡Buenos días, amigo! ¿Qué pasó con el burro?
– Pues lo vendí , recuperé lo invertido y gané 298 peng.
– ¡¡¿¿Cómo??!! – preguntó el campesino asombrado.
– Lo rifé y vendí 200 números a 2 peng cada uno.
– ¿Y nadie se quejó de que el burro estaba muerto?
– Sólo el ganador, pero le dije que el animal había muerto esa noche y le devolví el dinero del número.

Un hombre sabio puede convertir cualquier situación desfavorable en éxito.

Carlos Miguel
#Entrecanos,

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